Entrevista decisiva de Mons. Fellay: "El Evangelio compara al cristiano con la levadura, ¿y queremos que la masa crezca, sin que estemos dentro de la masa?"


 


De tudo o que o superior-geral da FSSPX tem dito sobre o estado das conversações entre a fraternidade e a Santa Sé, esta entrevista à DICI é absolutamente decisiva e esclarecedora, sobretudo de como a situação é vista em Roma: "estamos llamados a ayudar a llevar a los demás el tesoro de la Tradición que hemos podido conservar", afirma. Fellay, coerente com tudo o que já declarou sobre a iminente regularização canónica, faz tremer qualquer modernista mais atento ao falar de cardeais que se aproximarão da obra de Lefebvre, da não necessária aceitação da visão conciliarista de ruptura, de bispos que poderão pedir que a FSSPX actue activamente nas suas dioceses e de erros que a Igreja quer emendar. Um cenário de mudança em Roma, e não na FSSPX, que leva ao momento histórico que se avizinha. Depois de preparado o caminho com o levantamento oficial das excomunhões e com a reabilitação da Missa de Sempre, é altura de "restaurar la Iglesia a través de la restauración del sacerdote". O resto virá em consequência.


 


E para os sedevacantistas de serviço, fica isto:



Lo que está pasando en estos días muestra claramente algunos de nuestros puntos débiles frente a los peligros que se han creado por la situación en la que estamos. Uno de los principales peligros es inventar una noción de la Iglesia que parece ideal, pero que no se sitúa de hecho en la verdadera historia de la Iglesia. Algunos argumentan que para trabajar “con seguridad” en la Iglesia, en primer lugar, ésta debe limpiarse de todo error. Esto es lo que se dice cuando se afirma que Roma debe convertirse antes de cualquier acuerdo, o que los errores deben ser primero removidos para que podamos trabajar. Pero esta no es la realidad. Basta con mirar el pasado de la Iglesia; a menudo y casi siempre, vemos que hay errores difundidos en la Iglesia. Ahora bien, los santos reformadores no la abandonaron para luchar contra estos errores. Nuestro Señor nos enseñó que habrá siempre cizaña hasta el final de los tiempos. No sólo la hierba buena, no sólo el trigo.


publicado por Afonso Miguel às 15:37 | link do post | comentar