Tudo nas mãos da FSSPX [III]

Andrea Tornielli escreve sobre o preâmbulo:


 



Un texto breve y meditado, que recalca la "Professio Fidei" publicada en 1989 por el antiguo Santo Oficio y que indica tres diversos grados de asentimiento a los que está obligado el fiel. En sustancia, el católico se compromete a creer "con fe firme" lo que está "contenido en la Palabra de Dios" y lo que la Iglesia propone "como revelación divina".  En segundo lugar, se compromete a acoger todos los dogmas declarados tales hasta el día de hoy. Para terminar, y es el punto problemático para los lefebvrianos, se pide que adhieran "con religioso obsequio de la voluntad y del intelecto" a los enseñamientos que el Papa y el Colegio de los Obispos "proponen cuando ejercitan su magisterio auténtico", aunque no sean proclamados de modo dogmático, es decir, definitivo. Es esta la parte más consistente del magisterio, de la cual forman parte, por ejemplo, las encíclicas. Y en la cual se localizan también muchos de los documentos del Vaticano II, que como todo el magisterio, explica la Santa Sede, tienen que ser leídos bajo la óptica de la tradición, como desarrollo y no como ruptura con la doctrina precedente, según la hermenéutica propuesta por Benedicto XVI.


 


"Aceptar la profesión de fe contenida en el preámbulo –explica a La Stampa un prelado del Vaticano- no significa para los lefebvrianos tener que renunciar a la posibilidad de discutir ésta o aquélla afirmación de los textos conciliares, o hacer callar la discusión sobre su interpretación". Pero las diferentes interpretaciones "no pueden ser usadas como pretexto para rechazar el magisterio".



 


Sobre a proposta de enquadramento canónico, afirma:


 



Un "preámbulo doctrinal" de dos páginas, con la invitación a pronunciarse aceptándolo en un mes o poco más. Transformar la Fraternidad de San Pío X en una "prelatura personal", como el Opus Dei. Estas son las propuestas que ayer por la mañana el Obispo Bernard Fellay, superior de los lefebvrianos,  recibió en nombre del Papa de manos de Monseñor William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y del Secretario del la Comisión Ecclesia Dei, Guido Pozzo.



 


E um ponto especialmente interessante para a Igreja portuguesa:


 



El Vaticano por su parte ha dicho que es necesario hablar de hechos individuales -por ejemplo los abusos litúrgicos en ciertos países- pero sin por ello poner en discusión el magisterio del Papa.



 


Os destaques a negrito são meus.


 


***


 


O Rorate Caeli comenta o artigo.

publicado por Afonso Miguel às 16:08 | link do post | comentar